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Uso excesivo de pantallas y demencia digital: Las mujeres y los jóvenes son más propensos a sufrir los efectos negativos de la tecnología

POR EDUARDO PORTAS / @EDUPORTAS

CDMX / 8 DE ABRIL DEL 2023

De manera notable, las mujeres y jóvenes mexicanos de 19 a 35 años tienden a resentir con mayor frecuencia los efectos más nocivos del uso excesivo de pantallas y la “demencia digital”, un término que sintetiza las afectaciones mentales por el uso continuo y descontrolado de los aparatos conectados a internet.

Si bien es un término no-clínico, las evidencias se acumulan alrededor de una serie de patronescomportamientos que son más comunes entre personas que usan pantallas durante muchas horas para sus actividades diarias, ya sea la de una computadora o un celular o las dos al mismo tiempo.

Descarga el resumen ejecutivo en PDF aquí.

Estas afectaciones son muy diversas: pérdida de memoria y de la capacidad para aprender cosas nuevas, falta de empatía, dificultad para concentrarse, una sensación constante de ansiedad, poca claridad del espacio físico a nuestro alrededor, entre muchas otras. Estas aflicciones también pueden ser físicas (inflamación, dolor de cabeza, migrañas, etc).

El neurocientífico alemán Manfred Spitzer decidió unir todas estas afectaciones bajo la etiqueta “demencia digital”, la cual no es término médico oficial, pero alerta de manera clara sobre los peligros del uso excesivo de pantallas.

De acuerdo con ese autor, las personas que han usado pantallas con gran intensidad desde sus primeros años de infancia han modificado su cerebro de tal forma que ahora corren el peligro de desarrollar mucho más pronto problemas cognitivos que antes correspondían a personas de 70 o más años.

Es decir, todo indica que el comportamiento ligado al uso excesivo de pantallas desde los primeros años de vida es perjudicial, pues en lugar de llevar a cabo actividades sociales que la vinculan con personas y entornos naturales, la sobre-estimulación audiovisual emitida por las pantallas cambia el desarrollo cerebral de la persona.

En HITPOINT quisimos saber qué tan extendido se encuentra este fenómeno en México. En marzo del 2023 levantamos un cuestionario digital entre más de mil mexicanos de 13 a 85 años que habitan en estos momentos un total de 31 estados de la República. 

Entorno tóxico. Mayor sedentarismo y menos horas de sueño

Los mexicanos que respondieron nuestro cuestionario pasan un promedio de 8.2 horas al día utilizando pantallas. De esas horas, la mayoría pasa entre dos y seis horas en redes sociales (52%). 

Ahora bien, más de un tercio (34.4%) dijo que ahora tiene una vida más sedentaria que antes de la pandemia contra el 23.3% que dijo su vida es menos sedentaria ahora. El resto, poco más del 44.3%, dijo que no hubo mayor cambio en este aspecto de su vida.

En cuanto a la actividad física, la mayoría (36%) hace de dos a cuatro horas de ejercicio a la semana, 17% de cinco a siete horas, 6.5% más de siete horas y otro 15.5% una hora. El sedentarismo es marcado en un cuarto de las personas que respondieron el instrumento: el 25% restante dijo que hace menos de una hora de ejercicio cada semana.

El gráfico muestra las redes sociales que usan todos los días las personas que respondieron el cuestionario digital.

Muy ligado a este tema se encuentra el asunto de las horas de sueño. En diversos estudios la falta de sueño se ha ligado de manera contundente a muchos problemas de salud.

Una de las principales causas es el mayor uso que las personas hacen de dispositivos electrónicos conectados a internet.

En este renglón, el 51% de los encuestados dijeron que duermen el mismo número de horas que antes de la pandemia, pero 32% afirmó que ahora duerme menos. El 17% dijo que ahora duerme más.

La mayoría de los mexicanos (61%) dijo que duerme de seis a ocho horas por día, aunque el segundo grupo más grande fue el que dijo que solo duerme de cuatro a seis horas al día (27%). Solo un poco más del 10 por ciento duerme más de ocho horas diarias. El 2% restante dijo dormir solo de dos a cuatro horas por día.

Angustia y ansiedad ligada al teléfono celular

Sabemos que las pantallas juegan un papel fundamental en la dificultad que experimentan las personas para concentrarse durante periodos largos de tiempo.

Una buena mayoría de los encuestados (47%) dijo que a veces pierde la concentración, pero el 22% dijo que esto le pasa siempre o casi siempre contra un 31% que dijo nunca o casi nunca.

Estos mismos porcentajes se replicaron de manera similar cuando se les preguntó sobre la sensación de pérdida de capacidad de atención. En este caso, 21% dijo que siempre o casi siempre contra 34% que dijo nunca o casi nunca. El restante 45% dijo a veces.

Los lapsos de olvido notables se han convertido en algo común entre las personas que utilizan pantallas durante mucho tiempo. Esto se debe a los diversos estímulos que arrojan de manera constante.

En nuestro estudio, un 43% dijo que a veces su memoria tiene lapsos de olvido notables, aunque 46% dijo nunca o casi nunca. Poco más del 10% dijo que siempre o casi siempre.

También preguntamos sobre los pensamientos negativos que se asocian con el uso continuo de las pantallas.

Aquí la enorme mayoría de las personas, prácticamente 7 de cada diez (67%), dijo que no tiene pensamientos negativos cuando usan internet. Otro 26% dijo que a veces, y el restante 7% dijo que siempre o casi siempre.

Pero esa tendencia cambió significativamente cuando se les preguntó sobre sus pensamientos negativos al usar redes sociales.

El 35% dijo que a veces tiene pensamientos negativos al usar estas aplicaciones. Y un 11% dijo que esto le pasa siempre o casi siempre. Otro 54% mencionó que nunca o casi nunca.

Es muy importante recalcar diversos estudios sobre el uso de redes sociales han identificado que cuando las personas usan más estas aplicaciones tienden a generar pensamientos negativos con mayor frecuencia.

Otro tema que ha ganado mucho interés entre los investigadores es la dificultad que tienen las personas que usan las pantallas de manera intensa para aprender cosas que antes le parecían sencillas.

Aquí el 39% nos dijo que esto le sucede a veces y un 38% dijo que nunca o casi nunca. Sin embargo, el 23% afirmó que siempre o casi siempre tiene este problema.

La soledad también ha sido asociada con el uso excesivo de pantallas y, particularmente, las redes sociales. En pocas palabras, a mayor uso mayor aislamiento.

En nuestros resultados, tres de cada diez personas (30%) dijeron que desde usan pantallas para sus actividades diarias siempre o casi siempre prefieren estar solas. Además, otro 40% dijo que a veces tiene esa sensación y el restante 30% dijo que nunca o casi nunca prefiere estar sola.

Ligado a esto se encuentra el estrés. Le preguntamos a las personas con qué frecuencia sienten que pierden su capacidad para controlar las situaciones.

Prácticamente siete de cada diez (69%) dijeron que nunca o casi nunca le sucede esto, otro 24% dijo que a veces y solo 7% dijo que siempre o casi siempre.

De manera muy relacionada al estrés se encuentra la angustia y la ansiedad. Aquí los resultados fueron muy distintos.

Un 33% dijo siempre o casi siempre siente que un impulso interno le obliga a utilizar tecnologías digitales en cualquier momento y lugar. Otro 38% dijo que esto le sucede a veces y el restante 29% dijo que nunca o casi nunca.

Finalmente se encuentra el asunto de la ubicación en el espacio físico. Cada vez con mayor frecuencia, las personas reportan no saber llegar a un sitio sin un sistema GPS.

Para esto, le preguntamos a las personas si podrían conducir a algún destino de su ciudad sin utilizar una aplicación con GPS como Waze o Google Maps.

Aquí siete de diez afirmó poder hacerlo y el restante 30% dijo que sería improbable o completamente improbable. 

Las mujeres son las más afectadas por el uso excesivo de pantallas

En prácticamente todas las variables de nuestro cuestionario, las mujeres reportaron mayor frecuencia de los efectos perniciosos del uso desmedido de pantallas.

De entrada, esto se liga a un mayor uso generalizado de las mismas.

De entrada, las mujeres dijeron pasar más tiempo frente a las pantallas que los hombres. La proporción de mujeres que afirmó pasar entre seis y hasta doce horas diarias frente a una pantalla fue más alta en ellas (59% contra 51%). 

Caso similar con el uso de redes sociales. La proporción de mujeres que dijo pasar entre dos y hasta doce horas diarias usando redes sociales siempre fue mayor en ellas (78% vs. 73%). Por el contrario, la proporción más alta de aquellas personas que dijeron pasar una hora o menos en redes fue masculina (26% en hombres, 21% en mujeres). 

De manera notable, las mujeres también dijeron tener una vida más sedentaria después de la pandemia Covid-19 comparada con la de los hombres. En nuestros datos, el 38% de ellas dijo que ahora se mueve menos frente a 29.5% de ellos. No debe sorprender entonces que los hombres dijeron hacer más ejercicio semanal que las mujeres. De hecho, 62.5% de los varones dijeron hacer de dos a más de siete horas semanales de ejercicios contra 57% de las mujeres.

Ligado a este tema se encuentran las horas de sueño. Las mujeres dijeron que ahora duermen menos (32% vs. 30%) o que ahora duermen más (20% vs. 14%) que antes de la pandemia, mientras que los hombres dijeron en mayor proporción que duermen igual número de horas (55% en ellos, 47.5% en ellas). Es decir, todo indica que la pandemia afectó con más fuerza los ciclos de sueño de las mujeres.

En cuanto a la demencia digital hay datos interesantes cuando se analizan las diferencias por sexo. De manera general, encontramos que las mujeres se ven mucho más afectadas que los hombres por el uso continuo de pantallas.

De entrada, las mujeres dijeron con mayor frecuencia que tienen más dificultad para escoger las palabras para expresarse de manera adecuada desde que usan las pantallas todos los días. 

En este renglón, las mujeres respondieron que tienen problemas a veces, casi siempre o siempre 51% de las veces. Los hombres 39% en esos mismos rangos de frecuencia.

Pasó exactamente lo mismo al analizar su pérdida de concentración, su capacidad de atención, lapsos notables de memoria. Ellas reportaron con mayor frecuencia que esto les sucede veces, casi siempre o siempre.

Encontramos la misma historia con las variables sobre la frecuencia de pensamientos negativos. Las mujeres mexicanas dijeron experimentarlos de manera más frecuente cuando usan el internet y las redes sociales.

En ambos casos, los tienen con más frecuencia a veces, casi siempre o siempre cuando se les compara con los hombres. En el caso de internet, ellas tienen pensamientos negativos 37% de las ocasiones y 49% cuando usan las redes. En los hombres, 29% cuando se trata de internet y 41% al usar redes.

Esta misma tendencia se vio reflejada en otras de nuestras variables como la mayor dificultad para aprender cosas que antes le parecían fáciles, la preferencia por pasar tiempo sola, perdida de capacidad para controlar la situación en la que se encuentra y sentir un impulso interno que las obliga a usar tecnologías digitales en cualquier momento y cualquier lugar. 

De la misma manera también afirmaron con mayor frecuencia que sería improbable o completamente improbable conducir a un lugar de su ciudad sin la ayuda de aplicaciones con GPS como Waze.

En todos estos casos las mujeres fueron más afectadas de manera negativa por el uso continuo de pantallas.

Adultos jóvenes, los más propensos a la demencia digital

Los grupos de edad presentan algunas particularidades muy interesantes.

El porcentaje en donde se dio el mayor sedentarismo después de la pandemia Covid-19 fue en jóvenes de 26 a 35 años, en donde 41% dijo que ahora tiene una vida menos activa. 

Ese mismo grupo, el de 19 a 25 años, y los de 36 hasta los 55 años, reportaron con mayor frecuencia hacer menos de una hora de ejercicio a la semana. De manera particular, 30% de aquellos de 46 a 55 años afirmaron hacer menos de una hora de ejercicio por semana, el porcentaje más alto de cualquier grupo analizado.

En cuanto al sueño, todos los grupos juveniles reportaron los índices más altos de cambios en los patrones después de la pandemia Covid-19.

Aquí, 41% de las personas de 19 a 25 años dijeron que ahora duermen menos, la cifra más alta entre todos grupos de edad. De ahí que fueran el grupo que dijo dormir de seis a ocho horas cada noche con menor frecuencia (51% mientras que los otros se ubicaron alrededor del 60%).

En este renglón cabe notar que aproximadamente un cuarto de todas las personas que respondieron el cuestionario, sin importar el grupo de edad, duermen entre cuatro y seis horas por noche, un factor de riesgo que pueden desencadenar otras dolencias.

En cuanto a las variables ligadas a la demencia digital los jóvenes parecen ser los más afectados.

Los grupos de 19 a 25 años, así como el de 26 a a 35 años, afirmaron con mucho mayor frecuencia que casi siempre o siempre pierden su capacidad de concentración (41% en el primer grupo; 43% en el segundo) y atención (41% y 37%, respectivamente) al usar pantallas.

Esos mismos dos grupos, pero en particular el de 19 a 25 años, dijo con mucho más frecuencia que todos los demás que su memoria tiene lapsos de olvido notables casi siempre o siempre que usa pantallas. En ese grupo de jóvenes de edad universitaria la frecuencia que dijo siempre o casi siempre a los episodios de pérdida de memoria notables llega al 23%, notablemente superior a cualquier otro.

Exactamente lo mismo sucede cuando analizamos los pensamientos negativos al usar internet y redes sociales.

La proporción de aquellos que los tienen siempre o casi siempre es más alta en los personas de 19 a 25 años, seguidos de los que tienen de 26 a 35 años.

Para el internet, 13% de las personas que tienen 19 a 25 años presentan estos pensamientos negativos cuando navegan por la red.

En las redes sociales la situación es más grave. El 44% de los mexicanos de 26 a 35 años a veces tiene pensamientos negativos cuando usa las redes, el mayor entre todos los abarcados en el estudio. En ese mismo grupo el 20% tiene pensamientos negativos siempre o casi siempre que usa las redes, el nivel más alto solo por arriba de los que tienen de 19 a 25 años (16.5% de las veces).

La misma narrativa de ambos grupos se repitió cuando se les preguntó sobre la dificultad par aprender cosas que antes les parecían fáciles, la preferencia a estar solos, la dificultad para discernir entre información cierta o falsa, la sensación de perder la capacidad para controlar situaciones en las que se encuentran, así como la sensación de tener un impulso interno que los obliga a utilizar tecnologías digitales en cualquier momento y lugar.

En todas estas variables, fueron los grupos de 19 a 25 años o bien los de 26 a 35 años los que dijeron que esto les sucede siempre o casi siempre.

Finalmente, las personas de 19 a 25 años y de 26 a 35 años fueron las que dijeron con mayor frecuencia que les sería completamente improbable o improbable manejar un automóvil a un sitio de su ciudad sin utilizar aplicaciones con GPS como Waze.

Cinco HIT POINTS sobre la demencia digital en México

UNO. Las mujeres son las más afectadas por el uso continuo y desmedido de pantallas. En prácticamente todas las preguntas del cuestionario dijeron sufrir con mayor frecuencia los efectos negativos del uso excesivo de aparatos conectados a internet.

DOS. Las personas de 19 a 35 años fueron el grupo poblacional que dijo ser el más perjudicado por los excesos de uso de pantallas en su vida diaria. No son solo más sedentarios, sino que duermen menos después de la pandemia Covid-19.

TRES. Cuando se compara con todos los otros grupos, las personas de 19 a 35 años dijeron tener con mayor frecuencia problemas de capacidad de concentración, memoria, y sobre todo, una mayor incidencia de pensamientos negativos al usar internet y redes sociales.

CUATRO. Ligado a este tema se encuentra el uso de pantallas y redes. De nuevo, las personas de 19 a 35 años superaron los promedios de todos los demás grupos de edad, pero llama la atención la frecuencia con la que dijeron pasar seis o más horas diarias en las redes sociales: alrededor del 15% del total, un porcentaje muy superior a cualquier otro grupo analizado.

CINCO. De manera general, en todos los grupos de edad es notable la angustia por revisar de manera constante los aparatos conectados a internet. Más de un tercio de las personas dijo que casi siempre o siempre sienten que un impulso interno les obliga a utilizar tecnologías digitales en cualquier momento y lugar.

Sobre la muestra

Cuestionario digital levantado del 12 al 19 de marzo del 2023 respondido por un total de 1054 individuos. 

Muestreo no probabilístico, auto-seleccionado a partir de la promoción geolocalizada de una liga de Survey Monkey en Twitter y Facebook para el territorio de México.

Distribución de la muestra por grupo de edad: 2% de 13 a 18 años, 10.3% de 19 a 25 años, 14.8% de 26 a 35 años, 21.3% de 36 a 45 años, 27.1% de 46 a 55 años, 18.7% de 56 a 65 años, 5.2% de 66 a 75 años, y el porcentaje restante del 1% a personas de 76 años o más.

Sexo: 53.4% dijo ser del sexo biológico femenino, 45.4% masculino, y 1.1% prefirió no definirse. 

Actividad. La mayoría (63.6%) dijo trabajar, otro 13.3% ni estudiar ni trabajar, 12.7% trabajar y estudiar y el 10.2% solo estudiar.

Población urbana en 96.4% de los casos asentada en 31 estados de la República. Solteros en 51.7% de los casos.

Nivel formativo: Licenciatura terminada 42.7% de los casos, Posgrado 36.3%, Preparatoria 17.5%, Secundaria 3.1%, Primaria menos del 1% del total.

Triple filtro discriminatorio para asegurar que las personas que contestaran el cuestionario vivieran en estos momentos en el país, tuvieran 13 o más años, y usaran algún dispositivo conectado a internet al menos una vez al día.

Tasa de respuesta de 77%.

Un total de 52.8% dijo identificarse como mujer, 45% como hombre, 0.7% no binario, y otro 1.4% como “otro” o prefirió no responder.

El 84.4% dijo ser heterosexual, 6% gay o lesbiana, 5.3% bisexual, 2% eligió no decir su orientación sexual, y el restante 2.3% respondió “otro” o ser asexual.

El 99% de los encuestados dijo tener conexión fija a internet y usar la red un promedio de 8.2 horas al día. La mayoría (52%) dijo que pasa de dos a cuatro horas usando redes sociales.

Un 34.7% dijo tener dos baños completos en su domicilio (sanitario lavabo, y regadera), 29.9% solo uno, 21% tres y el restante 14.3% cuatro o más.

El 58.2% dijo poseer de uno a cinco dispositivos fijos y móviles conectados a internet en su domicilio, el 29.5% de cinco a diez, 8.8% de diez a 15, y un 3.3% 15 o más.

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